+34 697 815 915 info@divulganatura.com
FacebooktwitterredditlinkedinFacebooktwitterredditlinkedin

 

Fotografía de Naturaleza

¿Es/será necesario regularizar esta actividad? ¿Cuál es vuestra opinión?

Dice el artículo 7 (Régimen general de Protección) de la Ley 8/2003, de 28 de Octubre, de la Flora y la Fauna Silvestres (en su revisión vigente del año 2010) que, y cito textualmente, “Queda prohibido dar muerte, capturar en vivo, dañar, perseguir, molestar o inquietar intencionadamente a los animales silvestres sea cual fuere el método empleado, en particular durante el periodo de reproducción, crianza, hibernación y migración, recolectar sus larvas o crías, alterar o destruir sus hábitat, así como sus lugares de reproducción y descanso.”. Esta ley de protección indica, igualmente, que pueden darse excepciones a las prohibiciones señaladas en la misma (hablamos del Capítulo I), por ejemplo, “Cuando sea necesario por razones justificadas de investigación, educación, repoblación o reintroducción, o cuando se precise para la cría en cautividad orientada a los mismos fines.”***. La autorización para que puedan producirse estas excepciones, no solo refiriéndome a la que he indicado más arriba***, sino a todas las que se citan en la ley “deberá ser motivada, con especificación del objetivo o razón de la acción; las especies a que se refiere; los medios o métodos a emplear y sus límites, así como el personal cualificado; las condiciones de riesgo y las circunstancias de tiempo y lugar y los controles que se ejercerán”.

Hace unas semanas leí en Facebook un post que hacía referencia a unas Jornadas científicas en las que, entre otras cosas, se estaba hablando sobre la necesidad de estudiar el impacto (real y potencial) que la actividad de la “fotografía de naturaleza” estaba ejerciendo sobre la fauna, la flora y los espacios naturales, protegidos, o no. Tengo que reconocer que nunca me había percatado si quiera de esta posibilidad. ¿Fotógrafos en el campo pudiendo ejercer un efecto negativo sobre el entorno natural? El “campo” está lleno de todo (o no), senderistas, gente en bicicleta, haciendo “running” (o como quieran llamarlo aquellos que se dedican a recorrer los senderos a carrera) pero, ¿lleno de gente fotografiando animales o plantas? Llevo décadas saliendo al “campo” y, salvo en lugares puntuales, principalmente en aquellos cercanos (y bien adaptados) a los límites de una charca, laguna o embalse, pocas cámaras he visto yo en acción.

Mi número de contactos en Facebook ha aumentado enormemente desde que puse en marcha mi proyecto de Divulgación científica, Divulga Natura. Siempre he querido conocer a cuanta más gente mejor, relacionada con cualquier tema que tenga que ver con la naturaleza y, no me tiembla el pulso cuando tengo que ponerme en contacto con un desconocido naturalista, para quedar por primera vez o, para solicitar amistad a diestro y siniestro en una red social en busca de gente comprometida con este modo de vida. El fin justifica los medios. A más gente conozca, más cosas podré aprender de aquellos que tengan a bien compartir sus conocimientos. Para mi sorpresa, en esta última oleada de contactos (todos positivos), me llamó enormemente la atención el hecho de que, prácticamente, el 90% de ellos, en su foto de perfil, tuvieran una cámara de fotos con un enorme tele-objetivo en la mano o, mostraran alguna de las maravillosas imágenes que habían pedido prestadas a la naturaleza. ¿Tantos son? Esa fue la primera pregunta que me hice y, ¿Dónde están? Fue la segunda. Si solo tengo acceso a mis “amigos de Facebook” (faltarán cientos y cientos más por ahí, a los que no conozco) y, otros muchos de los que hay, lo mismo ni usan las redes sociales… ¿De cuántos estamos hablando realmente? /// También se me pasó por la cabeza cuanto estaría ganando Canon o Nikon vendiendo tele-objetivos, pero esto no viene ahora al caso ///. En definitiva, me entró inquietud y ganas de hacerme yo ahora la pregunta que se hacían algunos en esas Jornadas que mencioné más arriba: ¿Es posible que algo tan, en principio, inocuo, como tomar fotografías en la naturaleza, pueda tener un efecto negativo sobre el entorno natural y las partes que lo componen? Pues me quedó la duda.

No me mal interpretéis. Tengo un telescopio terrestre con su adaptador para hacer digiscoping con cámara réflex e, incluso, me estoy pensando en comprar un tele-objetivo (que seguramente caerá… tiempo al tiempo). Pero, seamos serios (y sinceros). ¿Puede o no puede generar esta actividad un problema sobre el entorno o, por ejemplo, sobre la fauna que en él habita? Cuando se intenta fotografiar a un animal (ya no digo si incluso se interviene sobre el entorno, modificándolo para atraerlo hacia un punto), ¿De ninguna forma se le está dañando, persiguiendo, molestando o inquietando, de forma intencionada, sea cual fuere el método empleado = dícese, con una cámara de fotos? Cuando uno ve esas fotos de hidrohides (o simplemente hides) circulando por la red (y los fantásticos resultados que se consiguen con ellos, no lo dudo). Realmente, ¿no estamos interfiriendo en lo que allí ocurría de forma natural, sin nuestra presencia? Es más, ¿estamos actuando, excepcionalmente y con autorización, según supuestos justificados en la legislación, como pueden ser los fines de investigación y/o educación (no cito todos los demás supuestos porque tienen menos relevancia para este caso)? O, en caso de que incluso alguno “pensara que sí”, ¿Nuestra actuación ha sido motivada, con especificación del objetivo o, razón de la acción? ¿Indicando las especies a que se refiere? (estoy citando la legislación).

Por último, ¿qué ocurriría si hablamos de todo esto, pero bajo los límites de un espacio natural protegido o, con una especie protegida? Para que nos entendamos, un Parque Nacional y, un Urogallo (en este caso último, sois conocedores de su situación, en muchos aspectos que ahora no toca mencionar).

De nuevo, no me mal interpretéis en mis palabras. Me encanta la fotografía de naturaleza y soy el primero al que le gusta salir al campo a tomar unas buenas fotos (principalmente aves y coleópteros). No obstante, con todo lo que he contado aquí y, dándome vueltas por la cabeza, no me queda más remedio que hacerme estas preguntas e intentar buscar respuestas. Tras ver la evolución de esta actividad, su proyección de futuro y, analizar algunos de sus potenciales puntos negativos, creo fehacientemente que, no solo algún día llegará una regularización de la misma, sino que, además, será absolutamente necesaria.

¿Te has planteado alguna vez estas preguntas? ¿Has debatido sobre este tema ya en otras ocasiones? ¿Existe el fotógrafo de naturaleza “sensible” al entorno y el que solo quiere echar fotos, a toda costa?

Si te apetece y tienes ganas de participar, ¿Cuál es tu opinión al respecto?