PLURIPOTENCIA Y EL ORIGEN DE LA MULTICELULARIDAD. ARTÍCULO CIENTÍFICO.

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PLURIPOTENCIA Y EL ORIGEN DE LA MULTICELULARIDAD

Durante mucho tiempo los zoólogos hemos estado de acuerdo, “mayoritariamente”, en que el origen de los primeros animales pluricelulares (metazoos) estaba en organismos unicelulares similares a las células llamadas COANOCITOS, presentes, de forma exclusiva, en los miembros del grupo de los PORÍFEROS (esponjas). Estos de los que hablamos son los COANOFLAGELADOS, un pequeño grupo de protistas principalmente unicelulares (capaces también de formar colonias) que tienen una clara similitud morfológica y funcional con los coanocitos que hemos mencionado. Además de su parecido (morfología), según los estudios genómicos, los coanoflagelados tienen una clara relación filogenética con las esponjas, siendo los parientes más próximos a los animales pluricelulares (Metazoos)… O eso pensábamos con el tipo de análisis genéticos que habíamos hecho hasta hoy.

En el estudio publicado en Nature hoy, “Pluripotency and the origin of animal multicellularity”, de Shunsuke Sogabe, William L. Hatleberg, Kevin M. Kocot, Tahsha E. Say, Daniel Stoupin, Kathrein E. Roper, Selene L. Fernandez-Valverde, Sandie M. Degnan & Bernard M. Degnan-. Nature (2019) – https://www.nature.com/articles/s41586-019-1290-4, los autores muestran que el transcriptoma de los coanocitos no se parece precisamente mucho al de los coanoflagelados, siendo más similar al de otro tipo celular presente en las esponjas, los arqueocitos. Los arqueocitos (o amebocitos) son células mesenquimales que cuentan una característica muy especial, la “pluripotencia”. Simplificando, una célula pluripotente (o totipotente) tiene la capacidad de diferenciarse en alguna de las líneas celulares que se encuentran en el organismo (células madre). En las esponjas, los arqueocitos pueden diferenciarse en pinacocitos, porocitos, colenocitos, espongiocitos… y, también, en los coanocitos (existen todavía algunos tipos más).

Las diferencias en los transcriptomas comparados llevan a los investigadores a posicionarse en contra de la aceptada homología de los coanocitos de los poríferos y los coanoflagelados, remarcando sin embargo la existencia de una mayor relación entre coanoflagelados y arqueocitos.

En definitiva, puede que los organismos unicelulares más relacionados con la aparición de los primeros metazoos fueran muy similares a los arqueocitos que vemos hoy en día en las esponjas. Pasaríamos así de ver a los primeros metazoos pluricelulares como “grumos” de células que se unen bajo una mínima regulación, a verlos como organismos formados por células con capacidad de diferenciarse en distintas formas celulares.

Es también muy interesante el artículo “Choanoflagellates, choanocytes, and animal multicellularity”. Manuel Maldonado. Invertebrate Biology 123(1): 1–22. 2004. Donde se ponen datos sobre la mesa que están en contra de la relación generalmente aceptada entre coanoflagelados y coanocitos.